Los factores clave para determinar los riesgos a los que puede estar expuesto el viajero son:
• Medio de transporte.
• Destino (s).
• Duración del viaje y estación en la que se realiza.
• Finalidad del viaje.
• Tipo de alojamiento, higiene de los alimentos y red de saneamiento.
• Conducta del viajero.
• Salud previa del viajero.

Los destinos donde el alojamiento, la higiene, la red de saneamiento, la asistencia médica y la calidad del agua son de un alto nivel suponen relativamente menos riesgos graves para la salud del viajero, excepto en aquellos con una enfermedad preexistente. Lo mismo sucede en el caso de los viajes de negocios cuando se permanece en alojamientos de buena calidad. Por el contrario, los destinos donde el alojamiento es de mala calidad, la higiene y la red de saneamiento inadecuadas, no existen servicios médicos y no se dispone de agua potable, pueden suponer riesgos graves para la salud de los viajeros. Esto es aplicable, por ejemplo, al personal de ayuda en emergencias o de ayuda para el desarrollo y a turistas que se aventuran en áreas remotas. En estos lugares se deben tomar estrictas precauciones para evitar una enfermedad. Las advertencias sanitarias de fuentes gubernamentales deberían ser tomadas en serio: es probable que conlleven implicaciones en el viaje y en los seguros de viaje.

La epidemiología de las enfermedades infecciosas en el país de destino tiene importancia para los viajeros. Los viajeros y los especialistas en medicina para viajeros deberían estar al corriente de la existencia de estas enfermedades en los países de destino. Pueden ocurrir desastres naturales imprevistos o causados por el hombre; Los brotes de enfermedades infecciosas conocidas o nuevas enfermedades emergentes son a menudo impredecibles. Pueden plantearse nuevos riesgos para los viajeros internacionales que no se detallan en este libro, pero que se publicarán en la página Web de la OMS www.who.int que debería consultarse con regularidad. De manera similar, información actualizada sobre seguridad y riesgos para la seguridad debería consultarse en sitios Web oficiales (www.who.int/ith/links/national_links/en/ index.html).

El medio de transporte, la duración de la visita, así como la conducta y estilo de vida del viajero, son factores importantes para determinar la probabilidad de exposición a enfermedades infecciosas e influirá en las decisiones sobre la necesidad de ciertas vacunaciones o de medicación antipalúdica.

La duración también puede determinar si el viajero va a estar sometido a marcados cambios de altitud, temperatura y humedad o a una exposición prolongada a contaminación atmosférica.

Conocer el propósito de la visita y el tipo de viaje planeado es fundamental en lo que respecta a los riesgos sanitarios asociados. No obstante, la conducta también representa un papel importante, por ejemplo, salir al aire libre durante la noche en una zona endémica de paludismo sin tomar precauciones para evitar la picadura de mosquito, puede hacer que el viajero contraiga la malaria. La exposición a insectos, roedores u otros animales, agentes infecciosos, agua y alimentos contaminados, combinada con la falta de centros médicos apropiados, hace que el viaje en muchas regiones remotas sea especialmente peligroso.

Cualquiera que sea su destino o modalidad de viaje, los viajeros deben de ser conscientes de los riesgos de posibles accidentes bajo la influencia del alcohol o las drogas, principalmente en relación con el transporte por carretera o la práctica de deportes.

Consejos: Consulta médica antes del viaje

Cualquier viajero que tenga intención de visitar un destino en un país en desarrollo, debería acudir a un centro especializado en medicina del viajero o consultar con un médico antes del viaje. Esta consulta debería realizarse al menos 4-8 semanas antes del viaje y sería preferible antes si se prevé llevar a cabo un viaje de larga duración o trabajar en el extranjero. No obstante, los viajeros de última hora también pueden beneficiarse de una consulta médica, incluso el mismo día de partida. La consulta incluirá información sobre los riesgos sanitarios más importantes (incluyendo accidentes de tráfico), determinará si es necesaria alguna vacuna y/o medicación antipalúdica, y se identificará cualquier otra medida sanitaria que pueda necesitar el viajero. Se prescribirá o suministrará un botiquín médico básico con los elementos apropiados para las necesidades individuales.

Es recomendable realizar revisiones de tipo dental, ginecológica y apropiada a la edad, antes de viajar a países en desarrollo o realizar un viaje prolongado a zonas remotas. Esto es especialmente importante en el caso de personas con problemas de salud crónicos o recurrentes. Para los viajeros con problemas médicos subyacentes, se recomienda encarecidamente consultar con un centro especializado en medicina del viajero o con un médico para garantizar que se satisfagan sus potenciales complejas necesidades de salud durante el viaje. Debe recomendarse seriamente a todos los viajeros que contraten un seguro de viajes de amplia cobertura.

Evaluación de los riesgos sanitarios asociados con el viaje

Los médicos basan sus recomendaciones, incluyendo las vacunaciones y otro tipo de medicación, en una evaluación individual del riesgo de cada viajero, que tiene en cuenta la probabilidad de contraer una enfermedad y la gravedad que tendría para la persona afectada. Algunos elementos claves de dicha evaluación de riesgos son el estado previo de salud del viajero, el (los) destino(s), la duración y la finalidad del viaje, el tipo de transporte, las condiciones del alojamiento y de higiene alimentaria, y el comportamiento arriesgado durante el viaje.

Para cada enfermedad considerada, también se evalúa:
• La disponibilidad de servicios médicos adecuados en el lugar de destino, profilaxis, tratamientos de emergencia, kits de autotratamiento (Ej.: Kit. para la diarrea del viajero).
• Los riesgos para la salud pública asociados (ej. el riesgo de infectar a otros).

Para obtener la información necesaria para la evaluación de riesgo del viaje se requiere realizar un cuestionario detallado al viajero. Es útil disponer de un cuestionario o protocolo que asegure la obtención y registro de toda la información relevante. Se debe facilitar al viajero un registro personal de las vacunas administradas (registro para el paciente), incluyendo, por ejemplo, vacuna intramuscular antirrábica, ya que las vacunas se administran con frecuencia en centros diferentes. Al final de este Capítulo se muestra un modelo de lista de comprobación para viajeros individuales.