Con la llegada del Otoño, comienzan a bajar las temperaturas y el cuerpo humano está más expuesto a contraer enfermedades de vias respiratorias que son las más frecuentes en los meses más fríos del año, por lo que hay que extremar la precaución para evitar sufrir el malestar que producen durante el tiempo que se padezcan.

Tener un seguro médico privado es una ventaja para tener controladas estas situaciones, ya que en caso de sufrir malestar, podrá desplazarse al centro médico más cercano, donde será tratado de forma rápida y personalizada, o hacer uso de la asistencia telefónica, con la que recibirá los mejores consejos sobre como actuar.

Las enfermedades más comunes que pueden aparecer son:

  • Gripe: es una de las más comunes en la actualidad. Su influencia es mayor en los niños y las principales partes del cuerpo afectadas son las vías respiratorias. Es muy similar al resfriado, solo que además puede causar fiebre. Es una de las enfermedades más contagiosas del mundo, ya que se transmite a través del aire o del contacto, la saliva en la tos y los estornudos, es la principal fuente de contagio. Para evitar contagiarse, además de no exponerse a personas contagiadas, es conveniente vacunarse anualmente, porque la cepa del virus cambia y por tanto es necesaria una nueva vacuna cada vez.
  • Otitis: es una enfermedad infecciosa que afecta el oído. Puede ser muy dolorosa para el afectado, ya que consiste en la obstrucción de la trompa de Eustaquio, el conducto que conecta el oído medio con las fosas nasales, que tiene como principal función el equilibrio de las presiones a ambos lados del oído. Este conducto, está recubierto por mucosa y los afectados por esta enfermedad pueden sufrir dolores intensos y un malestar general. Para interceptarla a tiempo, es necesario acudir al médico ante las primeras molestias.
  • Resfriado común: es la enfermedad más común del mundo y las personas pueden padecerla varias veces al año. Es extremadamente contagiosa y se puede propagar por el aire y por contacto físico. Los niños son muy propensos a padecerla. Entre los síntomas más comunes están Los más frecuentes son: la congestión nasal, rinorrea, carraspera, estornudo, también pueden darse: tos, disminución del apetito, dolor de cabeza, dolores musculares, goteo retronasal, dolor en la garganta, etc.