La asistencia sanitaria pública en España corre a cargo de la Seguridad Social, la cual se encarga de dar cobertura médica a todos los pacientes aficiliados, disponiendo para ello una serie de centros médicos, clínicas y hospitales repartidos por todo el territorio nacional, y además de una amplia cantidad de profesionales de todos los sectores de la medicina.

No obstante, aunque se encarguen de cuidar cualquier tipo de afección de los pacientes, los dientes no tienen todo el cuidado que deberían, ya que escasamente cubren varios problemas, como por ejemplo las estracciones de piezas.

Asistir a una clínica dental para que atiendan al paciente puede resultar carísimo para cualquier bolsillo, por tanto, la que queda como mejor opción de todas es contratar un seguro de salud, que atienda todos los problemas que puedan salir en la boca y tener un servicio disponible para usarlo en cualquier momento.

Los seguros médicos se pueden contratar de dos formas:

Aunque no todas las aseguradoras los ofrecen de la misma manera, se pueden encontrar muchas pólizas médicas que cubren todos los servicios de salud que se puedan necesitar en cualquier momento, más un completo seguro dental, el cual ofrecerá algunas coberturas más sencillas y económicas, de forma gratuita, y también ofrecerán el resto de tratamientos y asistencia que por su elevado coste, requerirán una franquicia por parte del asegurado.

La otra opción existente es la contratación de una cobertura dental desvinculada del resto de atenciones sanitarias. Esta póliza suele tener una prima de muy bajo coste y por tanto es apta para todo tipo de economía, al igual que mencionamos en la anterior, sus características son: la atención más básica y simple como las extracciones simples, limpieza bucal, diagnóstico, radiografías, etc., son gratuitas y los tratamientos y asistencia que por su coste excedan las garantías, los asegurados deberán pagar una franquicia.