La sanidad pública se encarga de la asistencia médica que toda persona necesita en algún momento de su vida, sea cual sea la circunstancia de su afección, o el tipo de atención que necesite: medicina primaria, especialista, hospitalización, diagnósticos, tratamientos, etc.

Para la mayoría de los casos hace un buen servicio, quizás el punto desfavorable es la tardanza que hay que esperar para recibirlos, a veces las listas de espera de hasta varios meses de duración, pueden ser una espera fatigosa para los pacientes y esa es una de las razones más importantes por las que las personas ven con tan buenos ojos la contratación de un seguro médico privado, además de muchas otras, por supuesto.

Mientras que como se ha expuesto, la sanidad pública hace un buen servicio de la salud en general, existe una excepción en esta medida: la salud bucodental. Existen dentistas y odontólogos que trabajan en el servicio público, pero mientras que los primeros lo que meramente realizan son extraciones de piezas, los segundos suelen usarse para otro tipo de patologías no referentes por ejemplo a la caries o a las malformaciones leves de las piezas dentales.

Los seguros médicos de salud, suelen contar en la mayoría de los casos con un seguro dental que cubre diversas situaciones y circunstancias que puedan darse en los pacientes.

Según la póliza médica y la compañía elegida, tendrá mayores o menores coberturas en beneficio del asegurado. Por tanto se debe estar atento a las particularidades de las coberturas que contenga y además de los diferentes precios que tengan las franquicias de asistencia más costosa, para poder recibir una mayor asistencia con el seguro médico y tener también siempre sanos y en buenas condiciones las piezas dentales, que al fin y al cabo, son para toda la vida.