Hoy en día, hay una amplia gama de seguros médicos privados disponibles para las diferentes necesidades de los asegurados. A continuación mostraremos las diferentes posibilidades existentes en el mercado:

Seguros médicos de copago: ofrecen todos los servicios de atención médica que una persona pueda necesitar por una módica cuota mensual que varía según la compañía elegida y el precio de los diferentes copago. La gran desventaja de esta opción es que el asegurado tendrá que pagar una parte de la factura prefijada en el contrato por cada asistencia que se necesite.

Seguro sin copago: este tipo de seguro se pueden contratar de diferentes modalidades que cubran diferentes aspectos de la salud, o preste toda la asistencia que en un determinado momento se pueda necesitar. La ventaja es que el asegurado pagará una cuota mensual que le incluye todos los servicios prestados (deberá atenerse a ciertas carencias que para algunos servicios se exigen), no obstante, el inconveniente es que contar con una amplia gama de servicios que incluyan todos los aspectos de la salud en general, puede tener un alto coste mensual.

Seguro de reembolso: este tipo de seguros ofrece los mismos servicios que los del cuadro anterior, con la variación de que el asegurado, además de poder usar todos los médicos y centros sanitarios que la aseguradora disponga en el cuadro médico, podrá elegir un profesional independiente de la aseguradora, ya sea en el mismo país de residencia o en el extranjero, abonar la factura y en el plazo de una determinada cantidad de días, la aseguradora procederá a reembolsarle la inversión realizada.

Los seguros de enfermedad o accidentes: estos seguros son especiales porque no harán ningún servicio común o básico sobre los asegurados. Su función principal es garantizar la atención necesaria y los costes que conlleven las enfermedades peligrosas, raras, de difícil curación, o los accidentes que sean peligrosos, impliquen riesgo de muerte, etc.