En España existen varias compañías aseguradoras que ofrecen sus seguros médicos a personas interesadas en una prestación más personalizada y efectiva que la que pueden tener en el servicio médico público. Por una prima mensual, que variará, según la edad del asegurado, las afecciones o enfermedades crónicas que padezca, y la configuración de los servicios cubiertos, determinará el precio final que el asegurado pagará al finalizar cada mes para tener el servicio que cuidará de su salud.
Existen diferentes tipos de coberturas que además de variar el precio final, determinarán la cantidad de prestaciones y servicios. El asegurado podrá escoger entre una cobertura de copago o sin copago. Las ventajas y desventajas de ambos son: el copago, determina que el asegurado tendrá que abonar una parte del costo de la atención o del tratamiento que reciba y que esta dispuesto en las condiciones generales, que la compañía le entregará en la contratación y que así el asegurado, en todo momento, sabrá cuanto tendrá que abonar por cada visita a un centro médico.
El copago también tiene una cuota mensual, pero sustancialmente más baja que las coberturas sin copago. Según en la medida que sea el precio mensual, variará los copagos ocasionales. El seguro sin copago, ofrece todos los servicios al asegurado por un precio fijo mensual, con lo que deja de importar las veces que se necesite asistencia médica. Los tiempos de carencia más o menos, encarecerán o abaratarán la prima, al igual que todos los servicios adicionales que se quieran contratar como segunda opinión médica, servicios especiales, hospitalización, tratamientos internacionales.
Según las necesidades y los recurso de los que se dispongan, se podrá elegir entre una u otra póliza, añadiendo los servicios que más puedan beneficiar a los asegurando, configurando así, un servicio médico personalizado. Los interesados en la contratación, deben tener en cuenta las promociones que ofertan las distintas aseguradoras para aprovechar la mejor oferta.