Una modalidad cada vez más habitual en el ámbito de los seguros médicos es la opción del reembolso. Un seguro médico de reembolso se diferencia de un seguro de salud convencional en que éste ofrece unas coberturas gratuitas o a un precio más reducido, previo pago de una prima.
En el caso del seguro de reembolso, el asegurado acude a la consulta médica y abona su factura como cualquier otro paciente y la compañía se encarga de reembolsarle el precio que ha pagado (todo o una parte según las condiciones pactadas en la póliza).
Las ventajas principales del seguro de reembolso son:
- El asegurado tiene libertad total a la hora de elegir el profesional al que desea acudir.
- En la mayoría de los casos la póliza incluye también las facturas médicas del extranjero.
- Mientras que las pólizas de salud convencionales cuentan con un número determinado de visitas a los especialistas, en el caso del seguro de salud de reembolso es el propio asegurado el que elige el número de visitas y el tipo de especialista que necesita en cada momento.
Habitualmente las compañías de seguros cuentan con distintas opciones en el caso de los seguros de reembolso:
- Reembolso total de las facturas.
- Reembolso de un porcentaje del importe que el asegurado ha pagado.
En ambos casos, se suele establecer en la póliza un importe máximo anual de cada uno de los asegurados de forma individual o de todos los integrantes de la póliza en conjunto.
Los seguros de reembolso son especialmente útiles para aquellas personas que no deseen formar parte de un cuadro médico en concreto ni tampoco contar con un número determinado de visitas al año, sino que deseen utilizar las coberturas según las necesidades que le vayan surgiendo a lo largo del año.