Son muchos los servicios ventajosos que se obtienen con un seguro médico, pero la realidad es que hoy día existen muchas posibilidades, elegir bien la que mejor se asemeje a las necesidades del asegurado es fundamental para beneficiarse al máximo de todas las coberturas que la integren. Por ello, antes de decantarse por una póliza en particular, hay que tener en cuenta el uso que se le va a dar, las necesidades que se tengan.
La mayor parte de los seguros médicos basicamente se diferencian en tres opciones:
Un seguro de salud por modalidades, con el cual se obtendrán una serie de coberturas, pero se excluiran otras muchas, con lo que solo se tendrá atendida la salud en parte. Este seguro es muy útil para personas que lo quieran combinar con la sanidad pública.
Un seguro de salud con copago, con el cual se tendrá acceso a todos los servicios que integren la póliza, pero la particularidad de esta opción, es que el asegurado además de abonar la prima mensual (que suele ser mucho menor que en otras opciones), tendrá que abonar una parte del coste de cada asistencia médica que reciba. Estos costes pueden variar, dependiento de la atención recibida y los precios ya están estipulados en las condiciones generales. Esta opción es ideal para aquellas personas que apenas necesiten asistencia médica, pero puede ser costosa para los que necesiten acudir al médico con demasiada frecuencia.
Un seguro médico de reembolso, con el cual se obtiene todas las coberturas incluidas y además la posibilidad de recibir asistencia por un profesional médico de cualquier parte del mundo. Esta opción es la más completa y costosa, está indicada especialmente para las personas que prefieren ser atendidas por sus médicos de confianza, independientemente de si lo incluye o no el cuadro médico ofertado por la aseguradora.