Las empresas pueden ofrecer a sus empleados diversas bonificaciones para tenerlos más contentos, incrementar la productividad y la lealtad. Además, las ventajas de este tipo de bonificaciones es que la empresa se las puede deducir y por tanto, no será un gasto que le repercute.

Las más comunes y valoradas por los empleados son los cheques para comer durante la jornada laboral, de tal manera que no tendrán que llevarse la comida de casa o gastar de su propio dinero para el almuerzo y los seguros de salud, con los cuales tienen un servicio personalizado y eficiente de salud, que le hará un seguimiento periódico para que siempre este sano.

La póliza médica, además, conlleva a que el empleado esté más sano, ya que detecta antes cualquier afección que le pudiese surgir, y las tratará más rápidamente, por lo que baja el absentismo laboral.

Los precios que las compañías ofrecen a los contratantes individuales, no tienen nada que ver con el que se ofrecen a las empresas. Esto es debido a que gracias a que cuentan con una cantidad de personas a las que se les contratará el seguro, puede ayudar a ahorrar un determinado porcentaje en cada asegurado.

Normalmente, los seguros que se suelen contratar las empresas, son los que ofrecen servicios completos a sus asegurados, pero sin servicios especiales. Esto es debido a que si contratan un seguro de copago y esperaran que los empleados paguen el extra que se debe pagar en estos casos, muchos de los empleados desecharían la cobertura aun siendo todavía muy apetitosa.

Un seguro medio, que ofrezca medicina primaria, medicina especialista, hospitalización, operaciones quirúrgicas, etc., podrá costar a la empresa en torno a los 30, 35 euros mensuales, aunque puede variar mucho en función de la compañía elegida y de la cantidad de trabajadores que serán asegurados.