Los seguros de accidentes tienen una serie de coberturas que cubren diferentes tipos de daños sufridos por los tomadores del mismo. En el caso del accidente ferroviario, la póliza contratada por RENFE Operativas, pertenece al seguro obligatorio para el viajero que impone la ley, pero que mantenía algunas coberturas ampliadas en comparación con los capitales mínimos que marca la ley.
Por ejemplo: en los capitales por fallecimiento, se abonará una cantidad máxima de 60.000 euros por persona, mientra que en el caso de los heridos, Allianz, confirmó que el pago estaría entre 1.500 y 70.000 euros. Esto por parte de las cantidades que se destinarán a compensar a los damnificados, afectados y familiares perjudicados por el accidente.
Además de las cuantías económicas que se destinarán a indemnizar a los afectados, existen diversas coberturas para proteger y asegurar la salud de los mismos, entre las que se encuentra:
Asistencia hospitalaria: esta cobertura protegerá a los heridos que necesiten internación y costeará todos los gastos médicos que necesiten hasta un máximo de 180 días -casi medio año- que contabilizarán a partir del siniestro o de la prestación del servicio. Esta cobertura también incluirá la estancia de hasta dos familiares en un hotel, así como su manutención durante el tiempo que el herido esté ingresado.
A su vez, ofrecerá también otras coberturas para los damnificados que hubiesen fallecido en el accidente, a los que se abonará el coste de repatriación desde el lugar de accidente, a su localidad y además se costearán los gastos de sepelio y los trámites que se tengan que realizar.
Ante todas las prestaciones que ofrecen los seguros, es recomendable que una persona lo contrate de forma personal, para poder estar protegido ante cualquier situación adversa.