Otra de las grandes ventajas que ofrecen los seguros médicos de salud, es que da la oportunidad a sus asegurados de realizar las pruebas periódicas y necesarias para detectar cualquier posible enfermedad que pueda aparecer.
Para la mujer en particular, el seguro le ofrece la posibilidad de disponer de todas las pruebas específicas que a partir de cierta edad, debe realizarse periódicamente para lograr que su salud no se vea mermada ante la aparición de una anomalía en su organismo.
Existen unas 130 enfermedades comunes, de ella, al menos 90, pueden ser prevenidas si las personas se realizan las pruebas específicas para detectarlas.
Entre las pruebas más comunes que se deben realizar, se pueden mencionar las siguientes:
Mamografía
Es una de las pruebas más comunes y recomendadas para la mujer. A partir de los 40 años, debe realizarse una prueba al menos cada dos años y cuando haya llegado a los cincuenta, debe hacerlo de forma anual. De esta forma logrará detectar con suficiente antelación cualquier enfermedad que pudiera aparecer.
Citología:
Otra prueba de gran importancia, que consiste en recopilar células cérvico-vaginales, para analizarlas. La vajina y los órganos reproductivos femeninos, son zonas muy vulnerables donde constantemente pueden aparecer alteraciones. Esta prueba es recomendable hacerla de forma anual a partir de los 18 años.
Corazón
A partir de cierta edad, el corazón puede dar ciertos problemas leves o graves y es conveniente realizar pruebas cardiovasculares periódicas. Los accidentes y enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en la mujer.
Colon
A partir de los 50 años, se deben hacer pruebas para detectar si existen restos de sangre oculta en la sangre.
Osteoporosis
A partir de los 65 años, ante todo si la paciente tiene antecedentes, debe realizarse pruebas de densitometría para comprobar el estado del hueso.
Vista
A Medida que los años pasan, la agudeza visual va descendiendo, por lo que es aconsejable realizar pruebas periódicas.
Oído
Como ocurre con la visión, hay que hacerse pruebas periódicas, ante la posibilidad de que descienda la agudeza auditiva y poder buscar soluciones antes de que empeore.