Entre las particularidades que ofrecen las diferentes pólizas médicas, también podremos encontrar algunas desventajas para el asegurado. Por ejemplo, los periodos de carencia son los más importante de entre todos, ya que con ellos los asegurados tienen una serie de requisitos, de tiempos de espera para ciertos servicios más especiales, o tratamientos más caros en los cuales tendrá que esperar una serie de meses, dispuestos según el tipo de póliza elegida y el tipo de aseguradora, que determinarán la cantidad de meses que deberá esperar para poder hacer uso de ese servicio o ese tratamiento más costoso, en caso de necesitarlo.
Absolutamente todas las compañías aseguradoras ponen este tipo de requisitos en sus pólizas ya que al superar considerablemente el precio de la mensualidad que el asegurado paga, no es rentable conceder ese beneficio del primer día, puesto que el riesgo para la compañía sería demasiado alto en caso de que el asegurado una vez se haya beneficiado del servicio o el tratamiento de alto coste, dejase de abonar su correspondiente cuota mensual, e incluso causase baja, habiendo hecho perder dinero a la aseguradora.
Para un interesado en contratar una póliza médica, mientras elabora la comparación de todas las ofertas disponibles en el mercado, antes de la contratación de una u otra, se encontrará con que todas las opciones tendrán la carencia entre los detalles de las coberturas que se incluyen. Por tanto debe tener en cuenta que es determinante contemplar y comparar las carencias que ofrecen cada póliza, pues es uno de los puntos más importantes a tener en cuenta junto con el precio y si el seguro es o no con copago incluido.
Una vez comparado todos los tiempos de carencia y los demás componentes importantes para determinar cual es la mejor opción para las necesidades del asegurado, se podrá decidir cual es la que mejor corresponde a cada interesado en particular.