Para realizar este trabajo de comparación, se utilizarán unas sencillas aplicaciones web, que rastrean en las compañías todos los precios que ofrecen cada una de ellas, así como los servicios que prestan al asegurado. Solo se necesitará indicar la información de la cantidad de personas que se van a incluir en la póliza, las afecciones y alergias, además de la edad y tras comenzar la búsqueda, los resultados llegarán con relativa rapidez.
Una vez con los resultados en pantalla, el usuario lo tendrá relativamente fácil para comparar directamente entre una y otra póliza, pues los comparadores, ofrecen un servicios para mirar dos o tres pólizas a la vez, con lo que podrá determinar los periodos de carencia que una y otra le ofrecen, las prestaciones especiales, como psicología, hospitalización, segunda opinión, intervenciones quirúrgicas, etc., que serán los factores a tener en cuenta además del precio bajo, para finalmente decidirse por la más indicada para el usuario.