Contratar un seguro médico es una de las mejores decisiones que se pueden tomar, pero como tal, conlleva tomar una serie de decisiones sobre que tipo de coberturas son preferentes para cada caso en particular y sobre todo la modalidad de médica que se necesita para cubrir todas las necesidades que se puedan tener.

Para elegir contamos con tres principales formas de contratación, la más tradicional que son los seguros por modalidades, los cuales se pueden contratar de forma conjunta o por separados, los seguros de copago y los seguros de reembolso; cada uno de ellos está principalmente indicados para un tipo de personas en especial, por lo que elegir el más indicado para cada caso, es de vital importancia.

Seguros de copago: estos seguros tienen la virtud de que ofrecen una amplia gama de coberturas a un coste mensual muy reducido, con lo que los asegurados podrán tener acceso a una importante cantidad de servicios, pero tendrán que atender una parte de los costes de la asistencia recibida.

Seguros médicos por modalidades: son los más extendidos de todos y ofrecen un precio mensual medio a cambio de la asistencia médica preferentemente elegida por los asegurados entre la medicina general, la asistencia hospitalaria, o las enfermedades y accidentes graves

Seguros de reembolso: estos seguros incluyen el cuadro médico gratuito por parte de la aseguradora y además ofrece a los asegurados, la posibilidad de elegir cualquier clínica o profesional de cualquier parte del mundo, al cual efectuará el correspondiente pago de la asistencia recibida y más tarde, la aseguradora le reembolsará los gastos (normalmente es un porcentaje entre el 70 y el 90% del coste).

Aunque estas son las modalidades más habituales de encontrar, cada aseguradora trabaja de forma diferente, por lo tanto es normal que las pólizas puedan ofrecer diferentes opciones.