En muchas ocasiones, las personas que ya tienen cierta antigüedad en una compañía aseguradora con su póliza médica, meditan las posibilidades de cambiar de compañía una vez terminado el contrato. El hecho de pertenecer durante un determinado tiempo en una misma aseguradora, otorga todos los beneficios de las condiciones generales, ya que, para muchas coberturas, las aseguradoras exigen a los asegurados permanecer durante un mínimo de meses en la compañía para hacer uso de las mismas. Estos requisitos son conocidos como los periodos de carencias, los cuales son exigidos por las aseguradoras para reducir los riesgos por el alto coste del servicio.

Los periodos de carencias son los motivos más importantes por los que los asegurados no deciden dan el salto y probar con los servicios que ofrece otra aseguradora. El hecho de perder la antigüedad es un motivo muy importante, ya que podría perder todo el derecho a esas coberturas en caso de necesitarlas.

No obstante, hay que tener en cuenta que hoy en día, las aseguradoras están muy dispuestas a realizar promociones especiales para los asegurados de otras compañías que decidan cambiarse. En muchos casos, para poder captar la atención de clientes potenciales (asegurados de otras compañías años de antigüedad), ofrecen respetar todas las coberturas a las que tenían acceso, no aplicando en tales casos los periodos de carencia, y ofreciendo mejorías en los precios para así atraerlo definitivamente.

Si bien es recomendable probar con las aseguradoras que respeten las bonificaciones que el asegurado tenía anteriormente con otras aseguradoras, no sería aconsejable que lo hiciera con una que le impusiera periodos de carencia, por más que le reduzca el precio, ya que en caso de tener una mala experiencia y querer volver a su aseguradora de confianza, perdería las bonificaciones.